Estudio encontró la fórmula para que los estudiantes mejoren sus notas: Levantarse más tarde

Una de las características más recurrentes en los adolescentes es la dificultad de ir a la cama temprano y eso puede ser un problema al día siguiente cuando deben ir al colegio.

Esa naturaleza acarrea –en la mayoría de los casos– un bajón en el rendimiento escolar. Por ello, para combatir este problema, un nuevo estudio comprobó que es posible ayudarles a mejorar sus notas solo con retrasar el horario de la primera clase de la jornada. En concreto, el aumento de las calificaciones fue del 4,5% cuando durmieron una media de 34 minutos más.

Esta teoría fue puesta en práctica en dos institutos de Seattle, en Estados Unidos, donde la hora de inicio pasó de las 7:50am a las 8:45am. El retraso fue suficiente para revertir la tendencia a la falta de sueño que las sociedades industrializadas sufren desde hace un siglo, según argumentan los investigadores en el nuevo artículo, publicado en la revista Scientific Reports.

Según la edición americana del diario El País, los científicos piensan que los factores de la biología de la adolescencia que explican las peculiaridades son que el ciclo circadiano se alarga en esa etapa de la vida, mientras la sensibilidad a la luz, que anima a despertar, es menor. Además, otros cambios fisiológicos ayudan a los adolescentes a soportar mejor el sopor de la vigilia.