Las claves del XIX Congreso del Partido Comunista de China

El XIX Congreso del Partido Comunista de China (PCC), «el mayor partido del mundo» con 89 millones de miembros, se reunirá a partir del miércoles en Beijing para este acontecimiento central de la vida política del país que se celebra cada cinco años.

Un total de 2.287 delegados, elegidos por las distintas asambleas del partido, se reúnen a puerta cerrada tras una ceremonia de apertura en Pekín en el gran Palacio del Pueblo, uno de los símbolos del poder comunista que dirige el país asiático con mano de hierro desde 1949.

Los delegados designan el Comité Central (205 miembros), una especie de parlamento del partido que elige a su vez al núcleo dirigente: los 25 miembros del buró político, incluido el secretario general.

La composición del equipo dirigente se anunciará al final del congreso, cuya fecha todavía se desconoce. La reunión suele durar una semana y podría por tanto acabar el 25 de noviembre.

En la práctica, el poder real está en manos de los siete miembros permanentes del buró político. Hasta cinco miembros del comité permanente saliente podrían ser sustituidos esta vez.

La Comisión Militar Central (11 miembros), fundamental puesto que controla al ejército, también va a ser renovada, al igual que la muy temida Comisión Central de Inspección Disciplinaria, que persigue a los miembros corruptos del partido.

En realidad las decisiones más importantes se toman mucho antes del congreso entre los mayores dirigentes del país, que intentan acordar el reparto de puestos en el buró político entre las distintas facciones del partido.

Como en todos los sistemas de tipo soviético, el partido prevalece sobre el Estado. El poder de Xi Jinping es consecuencia de sus funciones de secretario general del PCC, a las que accedió en 2012, antes de ser elegido presidente del país por el Parlamento en 2013.

– Nuevo mandato para Xi –

Se espera que Xi, de 64 años, logre durante el congreso un segundo mandato de cinco años al frente del partido y, por tanto, del país. El líder también podría aprovechar la reunión para allanar el terreno hacia un tercer mandato que lo llevaría a dirigir el PCC hasta 2027, aunque en tal caso la Constitución lo obligaría a abandonar la presidencia.

Para conseguir su objetivo, Xi deberá hacer aprobar una abolición del límite de edad, una norma no escrita que prohíbe que los mayores de 68 años sean elegido o reelegidos en el buró político. El presidente chino tendrá 69 años en el congreso de 2022.

Los observadores vigilarán a Wang Qishan, el poderoso jefe de la comisión disciplinaria, que ya tiene 69 años y en principio debería abandonar el buró político. Si mantiene su cargo, nada impediría que Xi Jinping haga lo mismo dentro de cinco años.

– ¿Sucesor para Xi Jinping? –

Los expertos también estarán atentos a la llegada de una nueva generación de dirigentes al buró político, la de quienes nacieron en los años 1960.

El comité permanente saliente se compone de sexagenarios y septuagenarios.

El benjamín del equipo dirigente podría estar bien situado para ser el futuro líder chino.

Entre los posibles candidatos se suele citar a Chen Min’er, de 57 años, el jefe del partido en la gran ciudad de Chingqing (suroeste), y Hu Chunhua, de 54 años, número uno de la rica provincia de Guangdong (sur).

Fuente: AFP