Terrorista Martha Huatay sale libre sin pagar reparación civil

La cabecilla senderista Martha Huatay abandonará hoy el penal Ancón II tras haber cumplido la pena de 25 años de prisión que se le impuso por el delito de terrorismo. Aún no se ha informado dónde vivirá ni qué hará cuando salga en libertad esta abogada de 74 años que, como jefa del llamado Comité de Socorro Popular, sembró destrucción y muerte en las décadas de los 80 y 90.

En estos últimos días, Huatay ha estado muy activa desarrollando acciones judiciales. El último viernes, por ejemplo, sustentó ante una jueza del Octavo Juzgado Penal el hábeas corpus que interpuso contra la fiscal Marcelita Gutiérrez, porque, según Huatay, esta buscaría impedir su excarcelación al abrirle una investigación preliminar por el atentado de Tarata.

Un día antes, el jueves, presentó un escrito ante la Segunda Fiscalía Penal Supraprovincial para pedir el archivamiento de la citada investigación. Ese día también denunció ante la Fiscalía Penal 45 a la fiscal Gutiérrez y a los fiscales superiores Luis Landa y Luz Ibáñez por la comentada indagación.

Al igual que lo ocurrido con Maritza Garrido Lecca hace un mes, Huatay, nacida en Trujillo y profesora de Filosofía y Ciencias Sociales, saldrá libre sin haber pagado un sol de su reparación civil. La justicia les impuso a ella y a otros 11 miembros de la cúpula senderista el pago solidario de S/3.700 millones.

No obstante, el Estado logró embargar a la subversiva, en octubre del 2012, una oficina en el jirón Roosevelt 205, en el Centro de Lima, para garantizar el pago de una parte de la reparación civil.

Este Diario buscó contactarse con el procurador contra el terrorismo Milko Ruiz, para conocer las acciones que se iban a tomar respecto a la inminente excarcelación de Huatay, pero no fue posible.

Solo se supo que la procuraduría contra el terrorismo ha pedido a la fiscalía que abrió investigación a la terrorista que solicite al Poder Judicial un mandato de prisión preventiva contra ella a fin de tratar de evitar su salida.

Pero ese pedido no tuvo eco debido a que la Sala Penal Nacional, que tiene a cargo el juicio de Caso Tarata, ha decidido no evaluar, en esta etapa, la participación de Huatay y se negó a entregar copia de la declaración de Óscar Ramírez Durand en la que dice que ella tendría que haber estado al tanto del atentado por ser jefa de Socorro Popular.

—La función de Huatay
Según su sentencia, Huatay no integró el comité central de Sendero Luminoso, pero tuvo un rol importante en la organización terrorista. Además de la defensa legal de los subversivos detenidos, ella, como responsable de Socorro Popular (comité que primero tuvo funciones asistenciales y luego se militarizó), se encargó de planificar y mandar a realizar atentados terroristas en Lima.

Ella ha negado no solo haber sido jefa de Socorro Popular, sino incluso haber pertenecido a Sendero Luminoso. Sin embargo, en el juicio, se demostró con diversos testimonios de senderistas y con documentos escritos por ella, debidamente comprobados con exámenes grafotécnicos, que fue una cabecilla.

Además está la famosa foto en la que aparece al lado de Abimael Guzmán en el velorio de la primera esposa de este, Augusta La Torre. En esa reunión solo participó la cúpula terrorista y todos los integrantes lucían, incluida Huatay, un uniforme azul.

—No se sabe dónde irá—
Mauro Apaico, abogado de la terrorista que operaba con el nombre de ‘Rosa’, manifestó que no conoce por ahora lo que hará su cliente cuando salga libre ni cuál será su domicilio.

Indicó que es muy probable que se quede en Lima para someterse a un tratamiento médico, pues, según él, tendría algunos problemas de salud.

El especialista en temas de terrorismo Carlos Tapia cree difícil que ella se vaya a integrar al Movadef, como piensan algunos. “Por ahora creo que solo estaría dedicada a actividades familiares”, acotó.

“No les conviene ni a ella ni al Movadef estar vinculados. Ese grupo trata de que no lo identifiquen con Sendero Luminoso, entonces no va a permitir que una cabecilla terrorista aparezca con ellos”, dijo tras agregar que seguramente más adelante querrá hacer actividad política pero no sería pública.

Fuentes de la policía, que prefirieron mantenerse en reserva, manifestaron que Huatay nunca se ha arrepentido y que es un potencial peligro, por lo que debe estar bajo observación. Añadieron que, al igual que con otros terroristas liberados, se tendrá que hacer una vigilancia para estar atentos a que no vuelva a realizar actividades delictivas.

Fuente: Comercio