¿Puede influenciar la música que escuchas en el coche en tu forma de conducir?

Nos rodea, nos envuelve y aunque queramos, no podemos escapar de ella. Está por todas partes; en la calle, en tu casa o en la de un amigo o familiar, en tu coche, o incluso dentro de tu cabeza.

Estuvo presente desde el primer día que naciste y no te abandonará nunca.

Si quieres evitarla te recomiendo que no lo hagas. Allá tú, pero apenas hay gente que no haya acabado sucumbiendo ante sus encantos. De hecho, seguro que has acudido a ella cuando has estado aburrido, triste, feliz, enamorado… O cuando has sufrido un desamor, ¿verdad?

Había un libro, tal y como detalla Musiclic, que decía que la música es el alimento del alma, y que puede despertar en los corazones sentimientos que jamás aflorarían con otro método. Los efectos que causan en nosotros han sido objeto de muchos estudios y, como consecuencia de ellos, hoy en día conocemos los múltiples beneficios que nos aporta.

El cerebro puede escuchar de forma detallada ondas musicales mientras hacemos otra actividad, entre la que podemos incluir, por supuesto, la conducción. Escuchar música mientras conducimos se ha convertido en algo imprescindible para muchos.

Actualmente, al poder conectar nuestro teléfono móvil a la radio del coche, o incluso poder escuchar música en streaming, la opción de acceder a multitud de listas de reproducción se ha multiplicado de forma considerable respecto a épocas pasadas.

Aun así, una duda nos concierne, ¿hasta qué punto puede ser beneficioso o perjudicialescuchar música cuando conducimos? ¿Puede influir la música en nuestro estilo de conducción? ¿Nos volvemos más agresivos conduciendo según qué tipo de música escuchemos?

La música, algo que debemos valorar al conducir
Numerosos estudios han intentado averiguar cuál es el tipo de música más adecuada que debemos escuchar a la hora de conducir. Analizando los efectos que sobre el conductor produce se puede indagar acerca de cuál es el más óptimo.

Con ello, se puede averiguar también qué tipo de conductores somos en función de la música que escuchemos cuando conducimos, tal y como desvela Diariomotor.

¿Es la música la expresión de nuestra forma de conducir? Sinceramente, creemos que no. Más que con la música, los conductores estamos relacionados con nuestra experiencia al volante y con nuestra personalidad.

Por eso, debemos saber diferenciar la música estimulante de la música sedante, independientemente de su género. Por ejemplo, tu vecino puede ponerse de los nervios si no escucha Heavy Metal cuando conduce, y tu amigo se puede alterar cada vez que va con el coche escuchando Reggaetón.

A fin de cuentas, todos somos diferentes y reaccionamos de manera distinta en función de nuestras preferencias.

Los efectos de la música sobre uno u otro no es algo que se quede al margen. Sin embargo, para tratar de hacer este artículo algo más productivo que una simple opinión, vamos a tirar de clichés para tratar de averiguar qué tipo de música es la más adecuadapara escuchar en el coche según la situación.

Se tendrá en cuenta el tipo de ritmo, melodías, abundancia o ausencia de letra, y demás características de cada estilo musical.

Música para largos viajes en los que la monotonía cobra protagonismo
En lo que más solemos caer cuando realizamos un viaje largo es en la monotonía de la conducción. Por ello, nuestro nivel de atención se reduce, y más si circulamos por autovía o carreteras con largas rectas y un nivel de tráfico bajo.

Para estos casos en los que nos podemos convertir en zombis al volante, lo mejor es escuchar un poco de música que nos ayude a combatir el aburrimiento y la somnolencia.

El Rock puede ser una buena alternativa, pero si no eres muy de batería y guitarra eléctrica, la música pensada para bailar en cualquier discoteca también es una buena opción.

Música para trayectos urbanos en los que los semáforos son los protagonistas
Circular por la ciudad puede convertirse en un auténtico infierno si nos pilla con demasiado tráfico. Nuestro nivel de atención, dadas estas circunstancias, debe ser elevado debido a la gran cantidad de estímulos e información que recibimos del exterior.

Por lo tanto, al contrario de lo que ocurre en los viajes, lo que menos debemos hacer es estimular más nuestros sentidos. La música clásica puede ser una gran aliada en estos casos.

Si, en cambio, no eres fan de Mozart, será mejor que escuches la música que mejor te haga sentir. Escoger un grupo de música que te guste puede ayudar a pasar el mal trago de la circulación urbana.

Música perfecta para el estrés que genera un atasco
No hay momento más desesperante cuando viajamos en coche; nuestros instintos más animales y salvajes afloran con más facilidad y el ambiente emana un olor desagradable.

En este caso, lo mejor es escuchar música de dulces melodías que nos ayuden a relajarnos y que nos haga fácilmente olvidar dónde estamos metidos.

Por el contrario, si viajamos acompañados o con niños, todo momento para reírse siempre es bienvenido, de modo que no es mala idea tirar de esas canciones con letras pegadizas y cómicas conocidas por todos. ¡Seguro que el tiempo pasará más rápido!

Música para disfrutar conduciendo por pura pasión
Es sin duda, el momento en el que la subjetividad musical toma su mayor protagonismo. Pocos son los momentos en los que tengamos que conducir simplemente por el hecho de disfrutar conduciendo.

Hay quienes en esos momentos no queremos más que escuchar el sonido de nuestro motor, pero para quienes la música es imprescindible para disfrutar más si cabe, las canciones relacionadas con el mundo del motor siempre son bienvenidas.

Y lo cierto es que tenemos bastante donde poder elegir: bandas sonoras de películas donde los coches tienen un papel protagonista, singles con letras que hablen de kilómetros y carretera, o simplemente música que despierte tus sentidos.

Resumiendo, la música, como el conducir, se ha convertido en un elemento cotidiano de nuestro día a día, y ambas no tienen por qué ser incompatibles.

Como todo, en nuestras manos está el hacer un buen uso de las herramientas que la tecnología nos pone al alcance de nuestra mano, así que vamos a hacer el favor de no emplear la belleza de la música como normalmente el ser humano suele actuar; generando desastre.