Lección africana: El éxito musical empieza en el teléfono móvil

A sus 23 años, Phizbarz espera convertirse en la próxima estrella del popular afropop nigeriano, y para darse a conocer y ganarse la vida se apoya en la telefonía móvil, el mayor distribuidor de música en Nigeria.

Twitter, Facebook, Instagram… el joven lagosense (de lagos, capital de Nigeria) inunda las redes sociales con sus vídeos, en los que aparece unas veces como rapero rodeado de atractivas bailarinas y otras vestido de jeque con joyas de oro.

En Nigeria, los artistas se dan a conocer ellos solos desde hace tiempo a falta de un mercado estructurado, impotentes ante el alcance de la piratería que representa la mayor parte de la venta de discos. En las calles a rebosar de Lagos, la capital económica, las copias se venden a los coches entre los paquetes de caramelos, los cigarros y los DVD de los últimos estrenos de cine, también pirateados.

Phizbarz gana apenas “50.000 nairas (163 dólares) al mes”, un salario “decente” para un artista nuevo, según él, sacado de lo que recibe gracias a la telefonía móvil. Nunca ha producido un álbum pero ha compuesto un centenar de canciones que se convirtieron en melodías de llamada para los operadores telefónicos. Estos las venden a la unidad y le ingresan una parte de los beneficios, o sea alrededor del 60% a compartir con su sello discográfico.

En la capital africana del ingenio y la creatividad, “hay que impresionar si quieres existir”, explica el joven artista, que recorre las calles de la efervescente Lagos en un Mercedes rojo brillante, prestado por su manager.

Fuente: El Comercio